Bonjour, @COP21!

20/01/2015

Por Juan Ernesto Trejo*

 

31 de diciembre de 2014 en Campos Elíseos y la alcaldesa Anne Hidalgo había anunciado desde meses atrás una gran celebración sobre la icónica calle parisina. Con ello, trasladaba el tradicional festejo de año nuevo de la Torre Eiffel al Arco del Triunfo. Sin duda, el 1 de enero empezaba a lo grande con el espectáculo de luces y rayos láser proyectándose sobre el monumento que Napoleón Bonaparte mandó a construir en el siglo XIX. Hidalgo debutaba en su primer festejo de año nuevo como la primera mujer de “izquierdas” y española de nacimiento en ser la Maire de Paris.

A pesar de las amenazas terroristas que se habían difundido una semana previa y las cuales la prensa francesa había publicado sin cansancio alguno, 2015 comenzaba como un año prometedor y esperanzador para los parisinos, y con la celebración de año nuevo, lanzaban un anuncio político al mundo y a la política exterior multilateral en una de sus tantas proyecciones de láser sobre el Arco: COP 21 PARIS.

Cop 21

Celebración de año nuevo 2015 en París. Fotografía: Juan Ernesto Trejo

Desventuradamente, pocos podrían imaginarse que, desde el inicio del “año optimista francés”, el mundo entero presenciaría el fenómeno social que se produciría por el ataque a las instalaciones del semanario Charlie Hebdo y el asesinato de su personal por extremistas de Al Qaeda, así como todo lo que eso desencadenaría con #JeSuisCharlie o la marcha “codo a codo” de líderes de Europa, el Medio Oriente y África: #MarcheRepublique o #MarcheDu11Janvier. Con todo esto, París inició el año 2015 de una manera poco laxa, pero, sin duda, podrá levantarse y cerrar con algo significativo, impactante, de gran alcance y benéfico para los habitantes de la Tierra: un nuevo acuerdo para el cambio climático.

Con el propósito de darles voz a jóvenes talentosos que conocen ampliamente el tema, dos comentaristas comparten su visión para los trabajos de la COP21 y los resultados de la pasada cumbre en Lima, Perú. Jatziri Pando, abogada y maestra experta en temas ambientales y de cambio climático, y secretaria técnica de la Comisión Especial de Cambio Climático del Senado mexicano, quien presenció las negociaciones de la COP20 de Lima, remarca los resultados más sobresalientes de esta última. En cuanto a un acuerdo, “está el Llamado de Lima para la Acción Climática, en donde los países deberán presentar durante el primer trimestre de 2015 sus Contribuciones Nacionalmente Determinadas para incluirse en el Acuerdo de París -metas de mitigación y acciones de adaptación.” Asimismo, destaca la “Capitalización inicial del Fondo Verde Climático por 10.14 billones de dólares, [en donde] México aportó 10 millones de dólares al Fondo Verde para el Clima y 20 millones adicionales al Fondo Global del Ambiente (GEF). Pero el Fondo para el Cambio Climático de México no tuvo asignación presupuestal por el Ejecutivo ni la Cámara de Diputados.” Por lo anterior, para Pando, los retos en materia de cambio climático para 2015 serán “que los países Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático presenten sus compromisos, y se avance en negociaciones para firmar el acuerdo de París en diciembre de 2015. Los países desarrollados y los emergentes que más emiten gases deben anunciar compromisos para reducir emisiones, como los hechos por China y Estados Unidos, además de que estos dos países cumplan con sus compromisos anunciados en 2014. Es un poco complicado y algunas voces dicen que, si no se logra un acuerdo en París, lo más seguro es que los países busquen otro tipo de foros o grupos para llegar a acuerdos, fuera de la CMNUCC, en donde participen menos países.” También, resalta la “entrega de recursos al Fondo Verde Climático para comenzar a ayudar a los países más afectados por el cambio climático, así como transparencia del uso de los recursos.”

De igual forma, Alejandro Larenas, miembro del Servicio Exterior Mexicano acreditado en la embajada de México en Berlín, Alemania, y asociado joven del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI), también compartió ideas acerca de la COP21. Alejandro fue de las personas jóvenes más activas de la Secretaría de Relaciones Exteriores en trabajar por el éxito que significó la COP16 de Cancún; formó parte del equipo liderado por la excanciller Patricia Espinosa y los embajadores Juan Manuel Gómez-Robledo y Luis Alfonso de Alba.

En palabras de Larenas, “por lo que ocurrió en la COP20, podemos prever que los dos temas más difíciles de la negociación serán el financiamiento y la inclusión en el nuevo instrumento del principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas y capacidades respectivas. Por un lado, los países desarrollados se negaron a explicar cómo cumplirán con el objetivo de los 100,000 dólares anuales hacia y después de 2020. Sin señales claras sobre el compromiso verdadero de estos países para proveer financiamiento, se contaminarán otros temas de la negociación. Por otro lado, el G77 en general, y sobre todo los países BASIC y los Like Minded Developing Countries en particular, exigirán que el principio pilar de la Convención Marco se traduzca, como en el Protocolo de Kioto, en obligaciones jurídicamente vinculantes para los países desarrollados. Este enfoque ya no es aceptable para los países desarrollados y otros países con posiciones más acordes a la realidad actual, como México, que interpretan este principio como una responsabilidad que tienen todos los países para hacer lo propio.”

Alejandro considera que “en cuanto a la Presidencia de la COP21, el principal reto de Francia será ganar la confianza de todas las Partes, en especial de los países en desarrollo. Siendo un país desarrollado, debe tener mucho cuidado en guiarse como una presidencia transparente, evitando dar argumentos a los países que sólo buscan bloquear el proceso. Es una buena señal que la presidencia la ejercerá el Ministro de Relaciones Exteriores Laurent Fabius, pues estaremos en una etapa de negociación multilateral que requerirá de negociadores experimentados.”

COP Paris

Imagen oficial de la Cumbre de Naciones Unidas sobre Cambio Climático a celebrarse en París

Además de estas opiniones, algo que es necesario destacar es que, desde la COP16, México se ha hecho de una imagen positiva en el tema del cambio climático. Compartimos estos valores y causas, aunque sea con metas y aspiraciones, con países que también tienen políticas verdes, como el Reino Unido, y somos de los contados y escasos Estados que tienen legislaciones que concientizan acerca de los problemas que el cambio climático está generando en nuestra vida cotidiana. ¿Lluvias torrenciales en diciembre en la Ciudad de México? ¿Cuándo? Y no solo es eso, sentarse y “disfrutar del sonido de la lluvia”, sino también están los encharcamientos –inundaciones sin precedentes–, el tránsito majestuoso, el deterioro de nuestra calidad de vida por hacer tres horas del lugar de trabajo a nuestros hogares, los nervios insanos, los accidentes viales, las pérdidas económicas o los atropellados o lesionados por dichos eventos desafortunados. Claramente, todo eso considerando también nuestros graves problemas urbanos (en ocasiones producto de una mala estrategia de urbanidad), la sobrepoblación y nuestra mala cultura ambiental para la basura.Y esto es quizá un ejemplo un tanto frívolo de lo que aqueja a quien escribe este artículo, pero desde el punto de vista internacional, se debe pensar en los pequeños países insulares que simplemente desaparecerán por el deshielo de los polos; los daños catastróficos que dejarán los ciclones, las sequías o las nevadas sin precedente; los miles de habitantes que se convertirán en desplazados –internos y externos–; el dinero que los gobiernos necesitarán para hacerle frente a las consecuencias de lo que todos generamos cotidianamente; las empresas que perderán clientes y deberán adaptarse a nuevas y distintas demandas, y los políticos, muchos de ellos aún poco sensibilizados con el tema, que tendrán que crear leyes urbanas, ambientales, rurales, de política exterior, de seguridad, de salud, de impuestos o de un eterno etcétera. Por fortuna, en México, ya hay legisladores y diplomáticos del poder Ejecutivo que hacen uso de las herramientas de la diplomacia parlamentaria y la política exterior multilateral, respectivamente, y que están difundiendo el mensaje de lo que nos impacta a todos. Es ahí donde destaca el trabajo de las senadoras Laura Rojas y Silvia Garza, o también, el del personal altamente especializado de la Subsecretaría para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, encabezada por Juan Manuel Gómez-Robledo, y su Dirección General para Temas Globales, de Roberto Dondisch, quien coordina la Dirección de Cambio Climático con el apoyo del grupo de expertos conformado por Alejandro Rivera, Rodolfo Godínez y Lorena González.

Lo que se necesita son mensajeros que creen conciencia, y no porque sea un tema “lindo de banderitas”, sino porque es algo que sí existe y que está generando consecuencias en nuestra vida diaria, aunque aún haya entes políticos de impacto internacional que se nieguen a creer en ello, como algunos miembros del ala más extrema del Partido Republicano de Estados Unidos… Gravísimo error. Por eso es que hay que seguir el trabajo de quienes se encargarán de lograr el anhelado consenso en el tema y resolver nuestros cuestionamientos al respecto. ¿Qué dirán Estados Unidos y China? ¿Cuál será la principal aportación de Christiana Figueres al frente de la UNFCCC de Naciones Unidas? ¿Cómo será la agenda de Laurence Tubiana, quien sin duda deberá ser la Luis Alfonso de Alba francesa y contar con grandes habilidades de negociación y cabildeo? El presidente de la COP20 fue el Ministro de Ambiente peruano; el de la COP21, el de Exteriores francés. ¿Qué significado tiene esto? ¿Cómo gestionará su equipo Laurent Fabius? ¿Cómo, quiénes y con cuánto financiarán el Fondo Verde? ¿Estarán representados los sectores privados? ¿Cómo explicarles a los empresarios que deben considerar al cambio climático en sus modelos de pérdidas y ganancias? ¿Qué participación tendrá la sociedad civil en esto? ¿Y los jóvenes?

Por todo lo anterior, así como por las soluciones y logros que la COP21 pueda traer, en el Programa de Jóvenes de COMEXI hacemos votos porque la cumbre de París sea un éxito rotundo y, gracias a los beneficios que esto represente, no solo en nuestra economía y en las próximas generaciones, sino en toda nuestra vida diaria actual, esperamos poder decir en el próximo diciembre: merci, Paris!

 

*Juan Ernesto Trejo es licenciado en Relaciones Internacionales por el ITAM, asociado joven del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi), exeditor de Foreign Affairs Latinoamérica, corrector de estilo y productor del libro “La política exterior de México” de Guadalupe González y Olga Pellicer, y actualmente asesor legislativo en la Comisión de Relaciones Exteriores Organismos Internacionales del Senado de la República, en México.Cuenta con estudios de Redes Sociales y Marketing de Contenidos por la Universidad Iberoamericana. Sígalo en Twitter en @JuanErnestoTG.

El presente artículo representa ideas personales del autor y los comentaristas. Asimismo, sacando provecho de las ventajas de la “diplomacia 2.0” y la era de las redes sociales, sugerimos estar atentos a las siguientes cuentas de Twitter y sitios web para seguir los trabajos de la #COP21, a sus gestores y a nuestros expertos comentaristas: http://www.cop21.gouv.fr/, http://www.cop21paris.org/, @COP21, @LaurentFabius, @LaurenceTubiana, @Anne_Hidalgo, @CFigueres, @UN_ClimateTalks, @JMGomezRobledo, @Dondisch, @Laura_Rojas_, @silvia_garza, @CREOI_Senado, @jatzpando666 y @alexlarenas.

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