La Corte Internacional de Justicia y el Régimen de No Proliferación

Por Cristina Contreras*

12/05/2014

Palacio de la Paz

Palacio de la Paz, sede de la Corte Internacional de Justicia. Fotografía: Cristina Contreras

El problema con mayor potencial de destrucción que enfrenta la humanidad es la proliferación de armas de nucleares. La lucha por la no proliferación de armas nucleares es tan añeja como el uso de éstas: hicieron su debut en 1945, y para 1946, en la primera resolución de las Naciones Unidas, se conformó la Comisión de Naciones Unidas para la Energía Atómica, que tenía como finalidad –fallida– que los Estados que poseyeran armamento nuclear se deshicieran de él. Desde entonces, se han hecho progresos significativos, el más importante, la firma del Tratado de No Proliferación (TNP) en 1968.

Una de las mayores críticas al TNP es que permitió a los cinco Miembros Permanentes del Consejo de Seguridad (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido) conservar el armamento nuclear que ya poseían para 1968, y sólo impuso la obligación de conducir pláticas de desarme, con vistas a un desarme nuclear permanente y definitivo.

Además del TNP, existen otros elementos que componen el Régimen de No Proliferación. En éste, encontramos a todos los actores –tradicionales y no tradicionales– del Sistema Internacional: Estados, Organismos Internacionales y Organizaciones de la Sociedad Civil, que llevan el tema a diversos foros internacionales; todos ellos han conformado una red de tratados y convenciones que integran el Régimen de No Proliferación.

Pese a lo anterior, existe un actor que no ha participado tradicionalmente en este proceso: la Corte Internacional de Justicia (CIJ). En los registros de la CIJ, solo se cuentan dos Opiniones Consultivas, una rechazada[1] y otra aceptada, y dos casos –Nueva Zelanda v. Francia y Australia v. Francia.[2]

En 1994, la Asamblea General de la ONU solicitó a la CIJ su opinión sobre la legalidad de la amenaza o del empleo de armas nucleares, con la pregunta: “¿Autoriza el Derecho Internacional en alguna circunstancia la amenaza o el empleo de armas nucleares?”. Tras el análisis de la cuestión, la Corte concluyó que no existen ni prohibiciones ni autorizaciones específicas en el Derecho Internacional –tanto el convencional como el consuetudinario– sobre la amenaza o empleo de armas nucleares. La Corte agregó que no se puede concluir definitivamente que la amenaza o el empleo de dichas armas fuese legal o ilegal en circunstancias extremas de legítima defensa en que estuviese en juego la supervivencia misma de un Estado. En otras palabras, la Corte no estableció un parámetro claro para definir si la amenaza o el uso de armas nucleares es legal o ilegal de acuerdo con el Derecho Internacional existente. Como último punto, la Corte decidió que existe la obligación de proseguir de bona fide y llevar a su conclusión las negociaciones con miras al desarme nuclear. Con esto, reafirmó la obligación de los Estados de realizar las negociaciones hacia el desarme nuclear completo y definitivo por parte de los poseedores de armas nucleares.

Al ser una institución judicial para dirimir controversias entre Estados, es entendible que la CIJ no haya sido un recurso tradicional cuando se habla de no proliferación, sin embargo, esto podría cambiar en el futuro: la Corte acaba de recibir un caso que podría ponerla en el centro del debate, específicamente, en lo relativo a la obligación de los Estados poseedores de conducir pláticas de desarme (tema que ya ha tratado en la Opinión Consultiva de 1994).

El 25 de abril de 2014, el gobierno de las Islas Marshall inició un procedimiento ante la CIJ contra China, Corea del Norte, Francia, Israel, India, Paquistán, la Federación Rusa, Estados Unidos y el Reino Unido por incumplir sus obligaciones con respecto al cese de la carrera armamentista nuclear e incumplir sus compromisos en materia de desarme. Es decir, las Islas Marshall reclaman a los Estados poseedores de armas nucleares que cumplan con las obligaciones de mantener pláticas conducentes hacia el desarme nuclear.

Para efectos del caso, las Islas Marshall argumentan que los Estados Miembros del Tratado de No Proliferación (Estados Unidos, Francia, Federación Rusa, Reino Unido y China), al no realizar esfuerzos considerables ni alcanzar medidas efectivas para el cese de la carrera armamentista nuclear, incurren en violación de las obligaciones contraídas al firmar el TNP y del derecho internacional consuetudinario. Además, agregan que los Estados se han opuesto a las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, “adoptando una conducta negativa y obstructiva”,[3] y han declarado en repetidas ocasiones su intención de continuar con sus arsenales nucleares en el futuro.

Con respecto a la demanda contra India y Paquistán, el gobierno de la Islas Marshall argumenta que las obligaciones del TNP con respecto a las pláticas conducentes a un desarme completo no son exclusivas de los firmantes y se han constituido en Derecho Internacional por costumbre, por lo que al incurrir en conductas que deliberadamente van contra este principio, violan sus obligaciones dentro del derecho internacional consuetudinario.

La presentación del caso es sólo la primera acción. Aún falta que la Corte reconozca su competencia, que los Estados reconozcan la jurisdicción de la Corte en el tema, y que inicien y se desarrollen los procesos de la justicia internacional –que se caracterizan por ser largos, máxime en este caso, donde diez países están involucrados. Pese a todos los obstáculos que aún hay que superar, este caso puede representar un avance en la lucha por la no proliferación: de fallar a favor de las Islas Marshall, la Corte sentaría precedente en el tema. Incluso sin un fallo, es posible que la presentación de esta demanda inspire a los Estados poseedores de armas nucleares a reiniciar sus pláticas de desarme, y ésta vez, buscar avances significativos.

Como ya se dijo, la lucha por la no proliferación de las armas nucleares se libra internacionalmente en múltiples frentes; la demanda de las Islas Marshall ante la Corte Internacional de Justicia abre uno más. Seguramente ésta no será la batalla definitiva, pero tiene el potencial para ser una muy significativa.

 

[1] En 1993, la Organización Mundial de la Salud solicitó una Opinión Consultiva a la Corte sobre la legalidad del uso por los Estados de Armas Nucleares en Conflictos Armados. El 8 de julio de 1996 la Corte determinó que no podía emitir una Opinión al respecto, pues la pregunta se centraba en ámbitos de seguridad internacional y mantenimiento de la paz –esferas que no corresponden a las actividades de un organismo especializado como la Organización Mundial de la Salud. http://www.icj-cij.org/homepage/sp/files/sum_1992-1996.pdf

[2] Adicionalmente a las dos Opiniones Consultivas, la Corte recibió en 1974 un procedimiento donde Nueva Zelanda solicitaba medidas precautorias ante las pruebas de armas nucleares conducidas en el Pacífico Sur por Francia. La Corte desestimó el caso después de que Francia adquirió el compromiso de no realizar más este tipo de ensayos en la región. Australia inició un proceso similar en el mismo año, con una conclusión idéntica por parte de la Corte.

[3]“The Republic of the Marshall Islands files Applications against nine States for their alleged failure to fulfil their obligations with respect to the cessation of the nuclear arms race at an early date and to nuclear disarmament”, Comunicado de Prensa de la Corte Internacional de Justicia, disponible en http://www.icj-cij.org/presscom/files/0/18300.pdf

 

 *Cristina Contreras es Asociada Joven del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s