El regreso de México al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas

13/11/13

Carlos Zorrilla P.

El pasado martes 12 de noviembre del 2013, por medio de elecciones llevadas a cabo en el marco de los trabajos de la 68ª sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas, en Nueva York, México resultó electo para formar parte del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, con sede en Ginebra, para el periodo 2014-2016. El Consejo, integrado por 47 de los 193 Estados miembros de la ONU, es un organismo consultivo y normativo de carácter intergubernamental y constituye el órgano principal mediante el cual el Sistema de Naciones Unidas, y en última instancia la comunidad internacional, fortalecen la protección y promoción de los derechos humanos.

En la corta historia del Consejo, creado en 2006 para sustituir a la inefectiva Comisión de Derechos Humanos y revitalizar los esfuerzos en Ginebra encaminados a hacer frente a las violaciones de los derechos fundamentales de losindividuos, ésta será ya la tercera vez que México ocupe uno de los escaños reservados a los miembros. En realidad, podría decirse que con el triunfo en la pasada elección, México haasegurado que su participación en el Consejo haya sido hasta el momento tan extensa como el reglamento del mismo lo permite. Efectivamente, de acuerdo a las reglas que rigen su operación, los miembros desempeñan sus funciones durante un período de tres años y no pueden optar a la reelección inmediata después de dos períodos consecutivos, debiendo esperar al menos un año en calidad de Estados observadores (con participación en las negociaciones de las resoluciones pero sin voto al momento de las adopciones de las mismas) antes de poder aspirar de nuevo a ser electos. México fue miembro fundador de 2006 a 2009; se reeligió para el periodo 2009-2012; pasó el 2013 como Estado observador;  y ahora, luego de la pausa mínima obligatoria, se prepara para volver a fungir como una de las 47 instancias en las cuales descansa el poder de decisión sobre los modos y medios de acuerdo a los cuales la ONU vela por las libertades y seguridades inherentes a todos los seres humanos. Ello habla de un compromiso genuino por parte de nuestro país con el Sistema de Naciones Unidas, de gestiones de campaña efectivas por parte de la Secretaría de Relaciones Exteriores, y, más importantemente, de un sólido capital diplomático, cosecha de la actuación histórica de México en éste y otros organismos internacionales de los que es parte.

El reto que ahora enfrenta México es el de darle un verdadero significado a su participación como miembro del Consejo. Su primer periodo, en el que además fungió como presidente del organismo por un año, estuvo marcado por los esfuerzos para garantizar la institucionalización del Consejo, la definición de su funcionamiento y la creación de las herramientas que hoy guían sus labores. El segundo periodo, en el que las herramientas para hacer avances sustanciales estaban ya a disposición de los miembros, coincidió con el deterioro severo de la situación de los derechos humanos en México y en ese sentido condicionó parcialmente la fuerza y autoridad de su voz en el foro, obligándolo más bien a concentrarse en la urgencia de sus propios problemas y en la difícil tarea de salvar su imagen internacional y su crédito y reputación al seno del organismo. Lejos de dar por clausurada la necesidad de continuar haciendo frente a dichos retos domésticos que la aúnprecaria situación de los derechos humanos en muchas zonas y sectores de nuestro país nos impone, el momento coyuntural por el que atraviesa el Consejo llama a México a mostrar en esta nueva gestión como miembro el aplomo y la inteligencia de saber conjuntar a esa tarea aquella otra de consolidarse como una de las principales voces y directrices que fortalezcan al organismo y lo salven de los defectos que, a veces con razón, le increpan sus detractores. Así, entre otras cosas, y de cara al cumplimiento de la primera década de existencia del Consejo, México deberá velar por su vigencia y relevancia. Deberá, en ese sentido, evitar que caiga en el descrédito en el que cayó su predecesor, garantizando que se respete su principio de no selectividad, que se evite la politización de sus espacios, que se asegure la prevalencia de un ambiente analítico y de diálogo, así como también que los frutos de sus labores no deriven en una mera inflación normativa sino que produzcan instrumentos que de forma genuina y en la práctica contribuyan al mejoramiento de las libertades y seguridades de individuos concretos.

Será interesante asimismo, llegado el momento, valorar la conveniencia de perseguir o no la reelección. Si bien una participación comprometida en el Consejo habla de un Estado que da prioridad a la salvaguarda de los derechos fundamentales, el afán desmedido de no abandonar el foro –como se ha visto en los casos de Cuba y China, por ejemplo- bien puede ser leídocomo una monopolización de canales que deberían ser más bien democráticos, cuando no un recelo –de suyo incriminatorio- respecto a la posibilidad de quedar expuesto al escrutinio por parte de otros países con la sola posibilidad de respuesta limitada que por la constitución misma del Consejo atañe a los Estados observadores.

Por ahora, las condiciones están dispuestas para que Méxicose proyecte una vez más en la escena internacional como un actor responsable y justo, que atiende las crisis de derechos humanos en donde sea que éstas se presenten, pero que cuenta también con el criterio para medir la aproximación adecuada a las mismas que las situaciones particulares  del terreno dicten. Los problemas y retos, tanto en Ginebra como en México, son grandes; pero lo son también los medios con los que ahora secuenta para encararlos. Quedará en la diplomacia mexicana saber convertir dichos retos en oportunidades que abonen al prestigio y capital de México en los diversos foros internacionales.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s