La importancia del voto de mexicanos en el extranjero

11/01/13

Raúl Gutiérrez Patiño

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Titulo: Dicen que se fueron pa ´el norte y ya nunca regrsaron Autor. Luz Elena Moreno Tecnica: mixta Medidas: 40 x 50 cmm. Obtenido de: http://www.pinterest.com/pin/36169603227845279/

Resulta necesario hacer una breve reflexión en torno a la participación de nuestros connacionales que se encuentran en el exterior y que buscan ejercer su derecho al voto en beneficio de la realidad de nuestro país. Cuando nos enfrentamos a esta reflexión, automáticamente viene a debate sobre si los mexicanos residentes en el exterior realmente cuentan con el derecho de ejercer el voto, ya que no se encuentran en territorio nacional y por lo tanto, su decisión puede afectar aquellos nacionales que se encuentran residiendo en el país, como prueba de ello, se puede observar que los ciudadanos migrantes, sólo pueden votar por el Presidente de la República y no por autoridades locales.

En contra parte, se considera que actualmente este debate no tiene razón de ser y argumentar que por el simple hecho de no residir en el país, los migrantes tienen menor derecho al momento de ejercer su derecho al voto, resulta contradictorio no solo con los ideales que nuestra constitución busca salvaguardar, sino con la realidad que enfrenta día con día este sector de la población y que los ha llevado a dejar el territorio nacional, ya que justamente se debe de contribuir a mejorar la situación local de una entidad federativa por medio del correcto ejercicio de la democracia, la cual, consiste en el medio idóneo para el correcto establecimiento y pleno ejercicio del Estado de Derecho; por lo tanto, no se pueden considerar factores de exclusión bajo ningún motivo, razón o circunstancia.

Los migrantes mexicanos buscan contribuir a la consolidación de una democracia incluyente y participativa por medio de un movimiento en favor del reconocimiento y ejercicio de sus derechos políticos, basado en demandas por el derecho al voto y una “representación política justa”. Asimismo, los migrantes mexicanos, a través de programas como el 3×1 o de los grupos de oriundos participan activamente en el desarrollo de sus comunidades de origen, por lo que su representación y su opinión sobre los gobiernos, sus programas y el uso que se da a dichos recursos resulta de vital importancia; por lo tanto, no sólo se pone de manifiesto la importancia que tienen de manifestar su derecho al voto, sino también a poder ser votados.

De acuerdo a información del Instituto Federal Electoral, “El voto de los mexicanos residentes en el extranjero, es el derecho al voto que tienen los ciudadanos mexicanos que residen en territorio extranjero y este, aplica únicamente para la elección de Presidente de los Estados Unidos Mexicanos. Podrán votar desde el extranjero, los ciudadanos mexicanos que cuenten con la Credencial para Votar con fotografía y se encuentren registrados en la Lista Nominal de Electores. Actualmente, Los mexicanos que viven en el extranjero ejercen su derecho al voto a través de correo certificado; el procedimiento general se describe en los artículos 313 al 339 del COFIPE. De acuerdo a lo que determina la Ley actualmente no se puede votar por correo electrónico o por internet desde el extranjero la solicitud para votar desde el extranjero, debe efectuarse por correo certificado”.

El derecho al voto de los mexicanos radicados en el exterior fue una conquista tardía. Comparado con otras naciones que cuentan con mecanismos de sufragio a distancia desde hace décadas (Nueva Zelanda introdujo la primera modalidad de voto desde el exterior en 1890; Canadá en 1915, Indonesia en 1953, España en 1978). En abril de 1998 el IFE dio a conocer un estudio sobre la viabilidad técnica del voto en el extranjero. Entre otras cosas, el estudio informó que este era posible y que potencialmente beneficiaría a 10.7 millones de mexicanos en el extranjero. Asimismo, estableció las condiciones para que el poder legislativo desarrollara una reforma que permitiera hacer posible el voto. Sin embargo, la oposición del Ejecutivo Federal y del partido de Estado no permitió que se aprobara ninguna reforma a tiempo para votar en la elección presidencial del 2000.

La posición de los grupos parlamentarios de los partidos políticos, ha encontrado bastantes similitudes, pero también, diferencias que impiden se solucionen los retos pendientes en la materia. Algunas de las posturas que los partidos políticos han manifestado en torno al tema que nos ocupa son las siguientes:

De acuerdo a un estudio publicado por Mauricio A. Dardón Velásquez, El voto de los mexicanos en el extranjero. La visión del Grupo Parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados. “Por su parte, el 7 de abril de 2004, el Comité Ejecutivo Nacional del PRD publicó un desplegado mediante el cual fijó claramente su posición sobre el tema del voto de los mexicanos en el extranjero. Los puntos más sobresalientes fueron los siguientes:

  • Derecho pleno a votar por Presidente de la República, por Senadores y Diputados.
  • Derecho a votar en el extranjero por medio de casillas, correo, teléfono y vía electrónica.
  • Derecho a que obtengan su credencial para votar en su lugar de residencia, por medio de una representación de la autoridad electoral en nuestras embajadas y consulados, sin que tengan que venir a México, puesto que muchos son indocumentados.
  • Con esquemas de regulación estricta en las campañas electorales en el extranjero.
  • Derecho a que tengan una representación propia tanto en la Cámara de Senadores como en la de Diputados.

Basado en lo anterior y bajo el espíritu de presentar una iniciativa de ley por consenso, se llevaron a cabo las negociaciones en la SEGOB, que culminaron con el Acuerdo Político para la Regulación del Voto de los Mexicanos en el Extranjero, firmado el 6 de abril de 2004 entre los grupos parlamentarios de los partidos Revolucionario Institucional, Acción Nacional, de la Revolución Democrática, del Trabajo, Convergencia y de la Secretaría de Gobernación”.

El 15 de junio de 2004, el ex presidente Vicente Fox presentó una iniciativa de ley para regular el voto de los mexicanos en el extranjero. Sus puntos más sobresalientes son los siguientes:

  • Otorga a los mexicanos residentes en el exterior, el derecho a votar para Presidente de la República.
  • Otorga facultades al IFE para que los mexicanos en el exterior puedan contar con credencial para votar y estén anotados en un Listado Nominal de Electores en el Exterior.
  • Prohíbe la realización de campañas electorales en el exterior.
  • Formación de una Lista Nominal de Electores (sin Padrón Electoral)
  • En la iniciativa, el IFE cuenta con 90 días para conformar una comisión de expertos que deberá proponer al Consejo General la modalidad o combinación de modalidades para poder votar en el extranjero (voto electrónico, voto postal y voto en casillas instaladas en centros de votación).
  • Se contempla la creación de una Junta Ejecutiva para el Voto de los Mexicanos en el Extranjero y de un Consejo Especial responsable de vigilar la organización del voto de los mexicanos en el extranjero.

En octubre de 2004, el Presidente de la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados, el diputado Julián Angulo (PAN), presentó un proyecto de dictamen sobre la propuesta del voto de los mexicanos en el extranjero, cuyos puntos básicos fueron los siguientes:

  • El dictamen garantiza a los mexicanos residentes en el exterior, el derecho a votar para Presidente de la República.
  • Restringe las campañas de credencialización en el extranjero a solo cinco ciudades donde se establecerán los Centros de Votación: Los Ángeles, California; Chicago, Illinois; Nueva York, Nueva York; Dallas, Texas; y Phoenix, Arizona.
  • Prohíbe totalmente la realización de campañas electorales en el exterior.
  • Establece la formación de una Lista Nominal de Electores (sin Padrón Electoral).
  • Sólo contempla la modalidad de voto en casillas instaladas en Centros de Votación y, para la elección del 2006, establece que los Centros de Votación se instalarán solamente en cinco ciudades de Estados Unidos: Los Ángeles, California; Chicago, Illinois; Nueva York, Nueva York; Dallas, Texas; y Phoenix, Arizona.
  • Se contempla la creación de una Junta Ejecutiva para el Voto de los Mexicanos en el Extranjero y de un Consejo Especial responsable de vigilar la organización del voto de los mexicanos en el extranjero.

Asimismo, El 9 de noviembre de 2004, la diputada Laura E. Martínez Rivera, a nombre del Grupo Parlamentario del PRI, presentó una iniciativa de ley cuyos puntos medulares son los siguientes:

  • Garantiza el derecho de los mexicanos residentes en el extranjero para votar por Presidente de la República.
  • Garantiza el derecho de los mexicanos residentes en el extranjero a obtener, fuera del territorio nacional, su credencial para votar con fotografía.
  • Garantiza el derecho de los partidos políticos y candidatos a Presidente de la República, a realizar campañas electorales en el extranjero, sujetándolos a una estricta regulación respecto de la contratación de medios masivos de comunicación.
  • Establece la formación de un Padrón Electoral en el extranjero.
  • La modalidad del voto será mediante la instalación de casillas en Centros de Votación. Para las elecciones de 2006 se contempla la instalación de Centros de Votación en las ciudades del extranjero que tengan cuando menos 15 mil electores inscritos en la Lista Nacional de Electores y se instalará una casilla por cada 750 electores.
  • Creación de una estructura electoral en el extranjero, facultando al Consejo General del Instituto Federal Electoral para que determine los periodos de su funcionamiento en cada proceso electoral”.

En 2005, las Cámaras de Diputados y Senadores aprobaron la reforma electoral que permite a los connacionales fuera de nuestro territorio ejercer su derecho al voto. Según organizaciones de migrantes en Estados Unidos y legisladores, cuatro millones de mexicanos estarían en condiciones de sufragar en las elecciones presidenciales de 2006. En realidad lo hicieron apenas 33,111 personas, muy lejos de la cifra ideal que los promotores de la iniciativa se habían marcado como meta: 500 mil sufragios desde el extranjero. De acuerdo con una nota publicada en: http://www.adnpolitico.com/2012/2012/06/30/mas-de-40-mil-mexicanos-votaron-desde-el-extranjero “En las pasadas elecciones del 2012, el Instituto Federal Electoral (IFE) recibió en total 40 mil 737 sobres, con el voto de mexicanos que residen fuera del país. La Comisión de Voto en el Exterior detalló que se emitieron 7 mil 626 sufragios más que en 2006, lo que representa un incremento del 23%”.

La sociedad migrante en el extranjero, no ejerce su derecho al voto por las siguientes razones:

  • Como se mencionó anteriormente, los migrantes, solo pueden votar por el presidente y no por autoridades locales, ni representantes, asimismo, no hay asociaciones políticas que funjan como representantes de los migrantes.
  • La difusión de información resulta sumamente escasa debido a que no hay presupuesto suficiente destinado a los consulados
  • Baja participación por el miedo de los migrantes a ser identificados y posteriormente deportados.
  • Falta de Credencialización.- Pocos migrantes tienen la posibilidad de cruzar la frontera para obtener una credencial para votar y aún menos tener los documentos necesarios para tramitar la credencial de elector.

Con las cifras reportadas por el Instituto Federal Electoral aún no es posible establecer una tipología clara del votante mexicano en el exterior. Por ejemplo, se argumenta que no hay forma de saber cómo distribuyen su voto los mexicanos en cada país, ni si existe una preferencia electoral asociada a la región donde se vive. Otra de las dificultades que se vive en torno a esta situación, tiene lugar en el tema del costo que representa para el IFE el voto de mexicanos en el exterior, el cual, es de aproximadamente de 5,500 pesos por voto.

Se debe pues de buscar aquellos mecanismos que permitan mejorar las condiciones para ejercer de manera libre y eficaz el derecho al voto. Una problemática que se mencionó anteriormente, consiste en la falta de credencialización para los migrantes, ante tal situación, merece la pena recordar la iniciativa presentada por el ex senador Luís Alberto Villarreal García del Grupo Parlamentario del PAN, en donde se promovía el uso de la matrícula consular, como documento que permitiera la identificación y ubicación del individuo, así como el aprovechamiento de las nuevas tecnologías de la información y comunicación para agilizar los procesos de promoción, registro, validación, sufragio y cómputo; y a fin de que la matrícula consular sea considerada un documento con validez oficial no sólo en el extranjero sino también dentro del territorio mexicano.

Asimismo, merece la pena mencionar que de acuerdo con una nota publicada por el diario excelsior, el pasado 20 de diciembre de 2012, en donde el IFE solicitaba remover restricciones al voto de mexicanos en el extranjero, se afirmaba que: “Al entregar el informe final del voto de los mexicanos en el extranjero al Senado, el consejero presidente del IFE, Leonardo Valdés, dijo a los legisladores que la poca participación se debe al marco normativo que mantiene numerosas restricciones jurídicas. Pese a esas restricciones, destacó que en el Proceso Electoral Federal 2011-2012 se incrementó la recepción del voto foráneo en 25 por ciento y el Instituto Federal Electoral (IFE) logró reducir el gasto utilizado en 53 por ciento, Insistió en que en la medida en que se eliminen barreras de discriminación en los procesos electorales la democracia se fortalece. El funcionario electoral aseguró que el IFE estará atento para coadyuvar con el Poder Legislativo en caso de una eventual reforma a la legislación del voto de los mexicanos en el exterior.”

Lo anterior merece la pena ser rescatado, debido a que se pone de manifiesto la imperante necesidad de fomentar el voto de mexicanos residentes en el extranjero, y encontrar un marco jurídico que permita facilitar esta realidad de una manera integral y eficiente, debido a que los migrantes participan activamente en el desarrollo de sus comunidades, asimismo porque constituye un derecho fundamental del ser humano, en donde el Estado tiene la obligación de velar siempre por su protección y cumplimiento.

 

Raúl Gutiérrez Patiño es Asesor en el área de Análisis Político de la Fundación Miguel Estrada Iturbide, A.C., de la Cámara de Diputados de la LXII Legislatura. Anteriormente se desempeñó como Asesor en la Vice-coordinación de Política Exterior y Asuntos Internacionales del GPPAN en el Senado de la República de la LXI Legislatura. Es Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad Iberoamericana; estudiante de la Licenciatura en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México-SUA; Maestro en Corrupción y Estado de Derecho por la Universidad de Salamanca, España.

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