Disputas Fronterizas: Asia Pacífico

21/07/12

Raúl Gutiérrez Patiño

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La turbulencia del año 2011, se caracterizó por una serie de conflictos armados en la región del Medio Oriente, así como por la efervescencia de viejas disputas territoriales entre Estados de la región Asia Pacífico, las cuales, no han sido lo suficientemente difundidas por la preponderancia que han tenido los conflictos armados anteriormente mencionados dentro de la escena internacional.

En el primero de los casos que, a continuación se mencionarán, se dio el enfrentamiento de fuerzas armadas, desplazamiento de civiles y profanación de templos sagrados para ambas culturas; el segundo, un caso donde la delimitación marítima afecta la soberanía principalmente de tres Estados que reclaman una porción de mar territorial del Sudeste Asiático.

Tailandia y Camboya

La frontera entre ambos países, nunca ha estado claramente definida desde que Francia abandonó sus colonias en el Sudeste Asiático tras la II Guerra Mundial, y las disputas soberanistas han sido frecuentes. Ambos países se disputan un terreno de 4.6 kilómetros cuadrados de selva con un monte en cuya cima se asienta el templo del siglo XI ,Preah Vihear de 900 años de antigüedad, el cual, fue construido por el imperio Jemer en el mismo estilo que el famoso complejo de templos de Angkor. La Corte Internacional de Justicia resolvió el 15 de junio de 1962 que dicho templo se encuentra en territorio de Camboya.

Según el informe presentado por el Parlamento Europeo, los enfrentamientos fronterizos comenzaron tras la condena por un tribunal de Camboya de dos nacionales tailandeses hasta ocho años de cárcel, por haber considerado que son culpables de espionaje y de inmigración ilegal al cruzar la zona fronteriza en diciembre de 2010. Esta sentencia fue inmediatamente posterior a la conclusión con éxito de la séptima reunión de la Comisión Conjunta de Cooperación Bilateral entre Tailandia y Camboya, celebrada los días 3 y 4 de febrero de 2011, en la que ambos países acordaron ampliar la cooperación a todos los ámbitos y mantener una reunión de la Comisión conjunta para la demarcación de la frontera terrestre en Tailandia en un futuro cercano.

De acuerdo con un artículo publicado por el diario español El País, el día 7 de febrero del 2011, este es el conflicto armado más grave entre ambos países del Sudeste Asiático desde que Camboya solicitase en 2008 que el templo hindú, consagrado a Shiva, fuese declarado Patrimonio de la Humanidad, lo que provocó ráfagas de disparos cruzados ocasionales. Tailandia se oponía a que el templo, a unos 450 al noreste de la capital, fuese catalogado por la Unesco porque el territorio triangular donde se encuentra no ha sido nunca otorgado a ninguno de los dos países. El templo; sin embargo, es oficialmente camboyano desde que la Corte Internacional de Justicia así lo decidiese en 1962.

El 17 de febrero de 2011, el Parlamento Europeo emitió una resolución referente a los enfrentamientos fronterizos entre Tailandia y Camboya, en el cual se establecieron seis resoluciones que versan de la siguiente manera:

Condena los enfrentamientos fronterizos entre las fuerzas armadas del Reino de Camboya y el Reino de Tailandia, e insta a todas las partes a dar muestras de la mayor prudencia y a tomar las medidas necesarias para reducir la tensión, a reanudar el diálogo con objeto de resolver pacíficamente sus diferencias y a aceptar la ayuda de la ASEAN y de las Naciones Unidas;

Lamenta la pérdida de vidas humanas durante los recientes enfrentamientos fronterizos y envía su sincero pésame a las familias de las víctimas;

Insta a ambos Gobiernos a asegurar que se proporcionará a los civiles desplazados como consecuencia de estos enfrentamientos armados toda la ayuda que necesiten;

Pide a ambos países que acaten la sentencia de 1962 de la Corte Internacional de Justicia y que logren una resolución pacífica del conflicto relativo a la zona fronteriza cercana al templo de Preah Vihear;

Pide a ambos países la garantía de que sus acciones no violarán el artículo 4, apartado 1, de la Convención para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado, firmada en La Haya, que prohíbe todo uso de propiedades culturales situadas en su propio territorio, o en el territorio de las otras altas partes contratantes, que pueda exponer dichas propiedades culturales a la destrucción o daños en caso de conflicto armado, y que se evitará todo acto hostil dirigido contra dichas propiedades;

Pide a las autoridades de Tailandia y de Camboya que respeten el Tratado de Amistad y Cooperación en Asia sudoriental y, en concreto, sus principios fundamentales sobre la resolución de conflictos o diferencias mediante medios pacíficos, la renuncia a la amenaza o uso de la fuerza y la cooperación efectiva entre las altas partes contratantes; ES C 188 E/58 Diario Oficial de la Unión Europea 28.6.2012 Jueves 17 de febrero de 2011

Celebra los esfuerzos realizados por el ministro de Asuntos Exteriores de Indonesia, Marty Natalegawa, como presidente de la ASEAN, para facilitar el diálogo entre estos dos países de manera que pueda resolverse el conflicto de un modo pacífico;

Celebra que Tailandia y Camboya hayan aceptado participar en una reunión urgente de las naciones del Asia sudoriental para debatir sobre el conflicto fronterizo;

Celebra la decisión de la Directora General de la UNESCO de enviar un representante especial en misión de buenos oficios a Bangkok y Phnom Penh; insta a ambos contendientes a que cooperen con toda misión que envíe la UNESCO para evaluar los daños sufridos por el templo de Preah Vihear;

Pide a ambos países que encuentren una solución para permitir un acceso directo desde sus territorios respectivos al templo de Preah Vihear, y que no impidan a los ciudadanos del otro país el acceso al templo o a la zona colindante;

Manifiesta su preocupación por el presunto uso de municiones de racimo, y pide a ambos países que eviten la utilización de dichas municiones en todos los casos;

Encarga a su Presidente que transmita la presente resolución a la Vicepresidenta/Alta Representante la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, al Servicio Europeo de Acción Exterior, a los Gobiernos y Parlamentos de los Estados miembros de la UE, al Gobierno del Reino de Camboya, al Gobierno del Reino de Tailandia, al Secretario General de Naciones Unidas, a la Directora General de la UNESCO y a los Gobiernos de los Estados miembros de la ASEAN.

Los combates se dieron mayoritariamente en los templos hindúes Ta Moan y Ta Krabey, en una zona selvática minada. Estos provocaron el desplazamiento de 50.000 personas de ambos países, las cuales, empezaron a regresar a sus hogares en el mes de mayo de 2011, tras el anuncio de una tregua entre ambos Estados.

Por su parte, el 17 de julio del 2011, La Corte Internacional de Justicia de La Haya, ordenó a Tailandia y Camboya que retiren sus fuerzas armadas del entorno del templo Preah Vihear. El tribunal definió una zona de desmilitarización y ordenó a ambos gobiernos que reanuden las negociaciones para poner fin al conflicto por el lugar.

Los enfrentamientos esporádicos pero recurrentes, que en ocasiones se acompañan de objetivos políticos internos de cada nación, sólo podrán ser eliminados una vez que se solucione el diferendo fronterizo y se concluya la demarcación fronteriza de manera clara y definitiva, lo que requerirá de una profunda voluntad política.

China, Vietnam y Filipinas

Dos archipiélagos en mar de la China Meridional, las islas Paracel y las islas Spratly, están sujetos a una disputa territorial entre las zonas costeras de China, Taiwán, Filipinas, Malasia, Brunei, Indonesia y Vietnam, tanto por razones económicas y estratégicas; sin embargo, el conflicto que ha surgido el presente año respecto a este mar, se disputa principalmente entre China, Vietnam y Filipinas.

Las Paracel las compartieron China y Vietnam hasta que Pekín las ocupó en 1974 tras un incidente bélico. Las Spratly no interesaban a nadie hasta que hace unas décadas se descubrieron ricas reservas de petróleo y gas. Desde entonces las reclaman Brunei, China, Filipinas, Malasia, Taiwán y Vietnam.

Desde hace casi dos décadas, China discute con Filipinas, Vietnam, Brunei, Taiwan y Malasia, los derechos sobre el mar del Sur de China, considerado punto estratégico por los recursos naturales que se estima que alberga y como ruta de comercio. En los últimos tiempos se han producido una serie de incidentes, desde agresiones armadas o demostraciones de fuerza militar hasta denuncias sobre exploraciones o explotaciones de recursos de manera ilegal.

Este mar es una vía de navegación vital y se cree que tiene importantes depósitos de petróleo y gas. En un análisis publicado por Lluis Torrent, quien se desempeña como consultor ambientalista para gobiernos y empresas locales, referente a Las Claves de la disputa del Mar de la China Meridional, el Ministerio de Recursos Geológicos y Minería de la República Popular de China estima que el Mar de China Meridional puede contener 17.7 mil millones de toneladas de crudo; sin embargo, científicos estadounidenses han estimado que la cantidad de aceite a los 28 mil millones de barriles. Según la Agencia Internacional de Energía la verdadera riqueza de la zona podría ser reservas de gas natural. Las estimaciones dicen que el área poseería alrededor de 25 mil billones de m3 de esta fuente de energía, la misma cantidad que las reservas probadas de Qatar.

China dice que todo el Mar Meridional de China le pertenece, mientras que Brunei, Filipinas, Malasia, Taiwán y Vietnam aseguran que son dueños de partes de éste. Se teme que si el problema no se resuelve pronto pueda perturbar el comercio y desestabilizar la región; por lo que se necesita la revisión del Convenio Marítimo de Naciones Unidas.

El 29 de mayo de 2011, Vietnam acusó formalmente a China de provocar tensión entre los dos países, debido a esta disputa territorial tras una confrontación entre un buque explorador de gas y petróleo de Vietnam y patrullas navales chinas. Se argumentó que los buques chinos cortaron deliberadamente las sondas de su barco explorador en aguas vietnamitas, lo que China rechazó enérgicamente. Asimismo, Filipinas también lanzó una acusación al gobierno chino, con el argumento de que la creciente actividad de embarcaciones chinas, perjudicaba los intereses de los pescadores filipinos.

A pesar de la tensión existente en la región, el gobierno de Pekín argumentó que no utilizaría el uso de la fuerza para la solución a este conflicto, por su parte Vietnam llevó a cabo ejercicios militares cerca de su costa y se emitió un decreto que prevé una posible movilización de tropas militares a la zona.

Después de estas tensiones, en donde además Singapur exhorto a China a que describa claramente el alcance de sus reclamaciones sobre el Mar de China Meridional. La prensa de Vietnam dio a conocer que dos barcos de Vietnam y dos de China recorrieron las aguas marítimas que se encuentran en disputa, lo que dio un leve indicio de que el conflicto, pudiera estar disminuyendo.

De acuerdo con una nota publicada por el diario inglés BBC News, el 27 de julio de 2011, China y los miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) acordaron implementar la Declaración de la Comportamiento del Mar del Sur de China (DOC, por sus siglas en inglés), un “código de conducta” que había sido suscrito en 2002. El documento es un acuerdo político que busca salvaguardar la estabilidad en la región para que los países resuelvan sus disputas por medios pacíficos. El acuerdo sellado en la conferencia celebrada en Bali (Indonesia) fue elogiado tanto por China como por representantes de la ASEAN.

No obstante, los gobiernos de Vietnam y Filipinas, no se encontraron del todo satisfechos con la declaración anteriormente mencionada debido a que argumentaron una carencia de carácter concreto; de esta manera, el 09 de agosto de 2011, Vietnam denunció la violación de su soberanía por incursiones chinas en sus aguas territoriales y exhortó a que Pekín a que no se repitan. Los vietnamitas denunciaron en esos términos un viaje por el mar de China Meridional entre junio y julio de un buque chino que según Pekín era en realidad una misión científica que tomó muestras marinas en las islas Paracel y Spratly.

Debido la escalada de tensiones, en donde el primer portaaviones de guerra chino realizó pruebas en día 10 de agosto de ese mismo año, la agencia oficial de noticias en Pekín informó que China y Vietnam concretarían un acuerdo de paz en torno a esta disputa fronteriza con la firma de un pacto de seis puntos a través de negociaciones y consultas. Entre los puntos, se contemplo la creación de una línea caliente para comunicarse de urgencia si hay problemas bilaterales. Ante este hecho, el gobierno de Filipinas elevó una protesta argumentando que las controversias deben resolverse de forma multilateral entre las partes en conflicto y no de forma bilateral, en una situación que afecta a una pluralidad de naciones.

El gobierno de Filipinas señaló la necesidad de aumentar la presencia militar estadounidense en el país con el argumento de que Filipinas necesita tener una defensa creíble ante las disputas territoriales, por su parte China exigió a las potencias occidentales que las disputas deben solucionarse por medio del consenso y nunca por intervenciones militares. Cabe mencionar que en el mes de abril del presenta año, el gobierno Norteamericano realizó perforaciones conjuntas con las fuerzas filipinas cerca de las aguas en disputa. De igual manera, China realiza ejercicios conjuntos con Rusia más hacia el norte en el Mar Amarillo. El ejército chino se comprometió a defender las fronteras marítimas del país, en el marco de la presente disputa.

Ante estos acontecimientos, merece la pena resaltar la necesidad de intervención de la Corte Internacional de Justicia debido a que las disputas parece que no bajan de tono, y ante la persistente inconformidad de las partes en disputa. Asimismo, se requiere del análisis de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del mar de 1982. A efecto de conocer las posibles medidas y/o en su caso sanciones respecto al cumplimiento o incumplimiento del mismo.

El Artículo 15 de la Convención anteriormente mencionada cita lo siguiente:

La Delimitación del mar territorial entre Estados con costas adyacentes o situadas frente a frente cuando las costas de dos Estados sean adyacentes o se hallen situadas frente a frente, ninguno de dichos Estados tendrá derecho, salvo acuerdo en contrario, a extender su mar territorial mas allá de una línea media cuyos puntos sean equidistantes de los puntos más próximos de las líneas de base a partir de las cuales se mida la anchura del mar territorial de cada uno de esos Estados. No obstante, esta disposición no será aplicable cuando, por la existencia de derechos históricos o por otras circunstancias especiales, sea necesario delimitar el mar territorial de ambos Estados en otra forma.

Siguiendo esta interpretación, la solución al conflicto solo podría darse en razón del pacto entre los Estados en disputa, sin embargo, si se toman en cuenta las riquezas naturales del lugar mencionadas en párrafos anteriores, esta solución parece bastante alejada de la realidad.

Por su parte, el Artículo 193 sobre el Derecho soberano de los Estados de explotar sus recursos naturales, establece que:

Los Estados tienen el derecho soberano de explotar sus recursos naturales con arreglo a su política en materia de medio ambiente y de conformidad con su obligación de proteger y preservar el medio marino.

De acuerdo a la obligación que establece el Artículo 197 sobre la Cooperación en el plano mundial o regional, en donde:

Los Estados cooperarán en el plano mundial y, cuando proceda, en el plano regional, directamente o por conducto de las organizaciones internacionales competentes, en la formulación y elaboración de reglas y estándares, así como de prácticas y procedimientos recomendados, de carácter internacional, que sean compatibles con esta Convención, para la protección y preservación del medio marino, teniendo en cuenta las características propias de cada región.

Los Estados en conflicto, deberían de fomentar los trabajos de investigación y en su caso de explotación conjunta de recursos, lo que supondría el cumplimiento de sus compromisos internacionales y disminuiría considerablemente la tensión, así como la posible intervención de potencias extranjeras en la región.

Vietnam no forma parte de la Convención, sin embargo, en un artículo publicado por la Agencia Vietnamita de Noticias (AVN), el día 07 de diciembre de 2011, se reconoció que esta constituye la base de las acciones y la cooperación en los asuntos marítimos entre los países, las regiones y el mundo, a pesar de que esta aún no satisface los intereses y objetivos de los estados. El diplomático vietnamita, Bui The Giang, enfatizó que la Convención contribuye de forma activa y positiva a la promoción de la paz y la seguridad internacional, e integra un marco jurídico para que los estados litorales establezcan y ejerzan sus derechos y obligaciones en las áreas marítimas bajo su jurisdicción. Asimismo, puntualizó que el respeto a los principios de la Convención constituyen un factor decisivo para la armonía entre los estados ribereños.

 

Raúl Gutiérrez Patiño es Asesor en la Vice-coordinación de Política Exterior y Asuntos Internacionales del GPPAN en el Senado de la República.  Es Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad Iberoamericana; estudiante de la Licenciatura en Derecho por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México-SUA; Maestro en Corrupción y Estado de Derecho por la Universidad de Salamanca, España.

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