El reconocimiento mexicano a China como economía de mercado–Parte 1

26/06/12

Mario Barron Pérez-Moreno

64La idea del autor no es precisamente inclinarse por una posición en favor o en contra en relación con el reconocimiento de México a China como economía de mercado ante la OMC, sino tratar de comprender en todo caso la relación que debe seguir en el futuro cercano con el gigante asiático, en concordancia con las fuerzas externas que rigen de facto, las relaciones de México con otros países, de lo cual, surgen ciertas interrogantes, tales como ¿qué implicaciones pueden darse en ambos supuestos de este reconocimiento tan solicitado?

¿En que puede beneficiar o perjudicar interna y externamente a México el reconocer o no a China como economía de mercado?, ¿Qué significa en realidad este reconocimiento?, ¿Es correcta o estratégica la política internacional que ha seguido nuestro país en relación a China en los últimos años?

Para comprender mejor un tema tan ríspido y complicado a nivel bilateral, para el autor fue necesario estudiar otro tema que se antoja por una parte como una forma de esbozar la estrategia misma de acercamiento al gigante asiático, es decir, conocer su cultura económica de China, si se puede adoptar el concepto, o mejor dicho, la cultura china para efectuar negocios, a fin de analizar de manera muy breve datos microeconómicos de este país, conociendo:

Los intereses económicos de China

China, como parte de su estrategia de posicionamiento internacional, a partir del año 2000 lanzó una política de fuertes incentivos a la internacionalización de sus empresas.

Por otra parte, al necesitar el gigante asiático de grandes cantidades de materia prima para seguir alimentando a la Fábrica del Mundo y no depender del mercado para tener petróleo y minerales. Decidieron incursionar en África y ahora América Latina.

Para expertos observadores de China como el español Heriberto Araujo, otro factor vital es que “si lo chinos determinan una oportunidad de negocio se lanzarán, aunque se trate de una operación difícil, por tanto, las empresas occidentales necesitan saber que tendrán un beneficio cierto para empezar un negocio”.

China debe crecer a un ritmo del 8% para mantener una estabilidad social, además, otro de sus intereses radica en que sus empresas estatales se conviertan en empresas globales.

Expansión corporativa de China

Ejemplos de ello los encontramos en compañías como Haier, Huawei y Mindray que se han Convertido en multinacionales. En este sentido, las empresas chinas tienen dos maneras de expandirse en el extranjero: De forma “orgánica”, por la ampliación de sus operaciones existentes, o de forma “inorgánica” mediante la compra de sus rivales extranjeros. En México hemos tenido experiencias “orgánicas” como Lenovo y Huawei cuyas presencias son cada vez más fuertes y posicionadas en sus respectivos mercados, si bien Lenovo fue en principio “inorgánica” al adquirir a IBM en 2007.

Dentro de la visión china, el mundo en desarrollo, tiene mercados casi vírgenes o con poca competencia como América Latina, no obstante, cuentan con otras ventajas, ya que se adaptan perfectamente a un territorio hostil, en el sentido estricto de los negocios, ya que están dispuestos a ganar menos y esforzarse más si detectaron una fuerte oportunidad, hablamos de una visión que sólo se desarrolla en su cultura y forma de ver al mundo.

Por lo tanto, China en su estrategia de expansión, ofrece a otros países infraestructuras que no tienen y que necesitan fuertemente, asequibles, elegibles y rápidas. También ofrece financiamiento para estas infraestructuras, a fin de poner en marcha proyectos empresariales o incluso como préstamos.

Observadores internacionales como Heriberto Araujo mencionan que “si además de todo esto el país en cuestión está gobernado por un régimen autoritario, corrupto… China no condiciona sus negocios a que ese país observe buenas prácticas empresariales o respete los derechos humanos”.

En otras palabras, para países como los del continente africano e incluso de Europa, China es el cliente, el amigo, el aliado, y el banquero, al grado que si un país en desarrollo quiere poner en marcha un proyecto de infraestructuras sin contar con China necesita poner de acuerdo a diversos actores:

En este sentido, el Banco Mundial para otorgar financiamiento a una empresa latinoamericana como México o Perú, precisa de estrictos requisitos como determinar qué y quién lleva a cabo el trabajo y el régimen de sociedad, China en cambio, es capaz de ofrecer un paquete o proyecto de los llamados “con llave en mano”.

Las empresas públicas de China que se encargan de canalizar esos recursos, pueden llevar el capital humano, los obreros, la tecnología, el financiamiento, sin condiciones políticas, todo esto constituye una fórmula exitosa, porque para los chinos es vital la rentabilidad sobre los factores políticos, como ya mencionamos.

Implicaciones en la relación América Latina-China

Por todo lo anterior, China ha vuelto al debate internacional a África y ha provocado que América Latina resista esta crisis, debido a que les ha comprado recursos naturales. China ha llevado productos que por costos y adaptabilidad tecnológica son muy atractivos, además les ha permitido construir infraestructuras, lo que constituye una política de cooperación y complementación económica.

No obstante, al observar las élites económicas y políticas, como las grandes empresas que venden soya, las grandes mineras que logran suministrar a China de cobalto, de cobre, oro, así como políticos africanos por ejemplo han resultado beneficiados, también se han dado otros resultados, porque esos beneficios que se llevan las élites no siempre repercuten en la población, además, la explotación de recursos los recursos naturales es muy fuerte y las condiciones de trabajo también pueden ser excesivamente severas, puntos que incluso en países como Zambia ya han mostrado como preocupantes.

Ahora bien, China se lleva las materias primas a su país y ahí generan valor agregado y se convierten en productos que terminan en los países occidentales, lo cual es benéfico en principio pero si existen factores que afectan al país receptor como los ya mencionados, China no es el único responsable, sino de los gobiernos receptores, que no exigen lo mismo que China exige a las empresas extranjeras que se instalan en su país.

Pero también es cierto que las economías latinoamericanas han logrado enfrentar muy bien la crisis que están viviendo las principales economías del mundo. Su crecimiento se ha mostrado robusto gracias, entre otros factores, a la aparición en escena de China y la capacidad que ha mostrado el continente para saciar su voraz apetito de materias primas.

En el corto plazo esta relación ha sido beneficiosa, pero los expertos advierten que depender tanto de una economía como la china, o de las exportaciones de materias primas, puede generar problemas a largo plazo, especialmente si los gobiernos no son capaces de manejar la situación y establecer pilares sólidos de crecimiento para el futuro, lo cual hemos visto en la misma relación de nuestro país con Estados Unidos, por lo que es menester crear políticas internacionales que beneficien a México sin descuidar sus relaciones estratégicas.

Ahora bien, de acuerdo con la OCDE; la economía de los países latinoamericanos ha tenido un desempeño exitoso en los últimos años y todo indica que se mantendrá sólida en los próximos ejercicios.

Al respecto, en un reciente estudio, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que el Producto Interior Bruto (PIB) de la región creció un 4,5% en 2011 y lo hará en un 4% en 2012, después de haber avanzado un 6,1% en 2010.

De lo anterior, podemos concluir que la región se ha visto especialmente favorecida por la fuerte demanda de materias primas de economías en vías de desarrollo cuya actividad se ha mantenido muy fuerte a pesar de la crisis que están atravesando las economías más desarrolladas del planeta, especialmente Estados Unidos y Europa, pero dentro de estos resultados, es necesario también conocer la posición que México guarda en dicha demanda.

 

Resumen de la ponencia realizada por el autor en el Seminario Internacional América Latina-China, llevada a cabo el 28 de mayo de 2012 en la Facultad de Economía de la UNAM, C.U.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s