Comentarios en torno a la participación ciudadana. Primera parte.

03/07/12

Rodolfo Jarquín Nava65

El pasado 1 de Julio los mexicanos asistimos, desde cualquier ámbito de participación o simplemente como simples espectadores, al que ha sido uno de los procesos electorales más significativos de las últimas décadas.

La importancia de dicho proceso no radica solamente en las posiciones que estaban en juego, sino en el contexto en el cual se desarrollaron las campañas, el día de la elección y el mismo resultado que sigue ilustrando la realidad política y cultural de nuestro país.

El punto que me interesa abordar, es el escenario internacional como telón de fondo de este proceso: convulsivo, enmarañado en la indefinición y lleno de incertidumbre frente al porvenir.

La crisis económica mundial, por ejemplo, ha obligado a la reconfiguración política de los principales actores de la comunidad internacional, tal es el caso de la eurozona, quien se encuentra reviviendo liderazgos y emulando un tiempo circular sin vislumbrar una salida sencilla.

Asimismo, el despertar de una sociedad civil fuertemente armada de ideas entre redes sociales y herramientas tecnológicas, que hacen de la comunicación y la participación organizada un medio para reivindicar al ciudadano, ha posicionado nuevamente a este actor principal de la democracia.

Ejemplos claros de este último punto son: la primavera árabe, el movimiento Occupy Wall Street y los Indignados, fenómenos imprescindibles para entender las nuevas formas de asociación y, de igual manera, reivindicación de la plaza pública. Tomo el primero de estos como el punto clave que incitó a la juventud del mundo occidental a revivir lo que parecía una lucha anacrónica por hacer valer su voz, por abrir espacios de participación, y por terminar con formas de gobierno incompatibles con el surgimiento del ciudadano global del Siglo XXI.

Así, en México también permeó dicho fenómeno, tal vez más como una invitación a no olvidar los grandes movimientos sociales de protesta, y a un despertar de la inconformidad latente en las nuevas conciencias ciudadanas. Nuestra pequeña primavera se materializó durante el pasado proceso electoral en el #Yosoy132, un movimiento incluyente, aglutinador de una visión transversal del descontento juvenil frente a una cultura política de la cual ya no tenemos por qué seguir formando parte.

Por lo anterior, frente a cualquier resultado estrictamente electoral –aspecto que merece un serio análisis, pero que por el momento no es materia de estos comentarios- debemos celebrar ésta, nuestra naciente primavera, la cual tiene un enorme reto de no descomponerse en un punto más a favor de la intransigencia y el radicalismo estéril. Espero contemos con las ideas como el mejor instrumento para construir ciudadanía, es la mejor apuesta que podemos hacer.

 

Rodolfo Jarquin Nava es Politólogo y Administrador Público. Ha colaborado en la Embajada de México en Alemania y en el Instituto de Estudios Latinoamericanos (ZILAS) de la Katholische Universität Eichstätt-Ingolstadt en Alemania. En el ámbito académico, fue Profesor Adjunto en la Universidad Iberoamericana, Campus Puebla. Actualmente es asesor en la Subsecretaría de Egresos de la Secretaría de Finanzas del estado de Puebla.

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